Eterno romance estiva


…y fueron sus acciones las que abiertamente delataron al incorpóreo señor del tiempo, el cual, sin el más leve asomo de duda, se había enamorado egoístamente de la armoniosa calidez que la compañía del Sol le hacía sentir al llegar esta época del año. Y quiso el destino que, tras haber saboreado las dulces mieles de su encanto, quedara vinculado al cálido esplendor de un aura que estaba llamada a crecer, al verse vivamente alentada por la idílica dulzura que le fuera conferida por aquellos seducidos ojos que, como dóciles presas de tan deseable influjo, alimentaron subconscientemente el deseo, hasta que aquel frívolo capricho se convirtió en una ineludible necesidad; y movido por el irrefrenable ímpetu de una pasión más que humana, se entregó a emociones desconocedoras de comedimiento, que en ningún momento dudaron en valerse de cualquier ardid para poder retenerlo a su lado. Nada importaba ya. Era como si los valores tan plenamente establecidos hubieran perdido de pronto su razón de ser, al quedar involuntariamente eclipsados por un irreprimible deseo de conquista. Y cuando aquel encomiable reducto de prejuicios exhaló su más postrero aliento, se convirtió en una de tantas víctimas llamadas a perecer consumidas bajo el influjo de la mayor de las pasiones. Hasta tal punto hubo de hallarse exento de toda atadura moral, que no se privó de utilizar cualquier medio que estuviera a su alcance para postergar la partida. Es por ello que, sin poder advertirse en sus acciones el más leve asomo de mesura, derramó sobre el Sol innumerables lisonjas, eludiendo con dulces mentiras e interminables historias el momento que para la marcha se había fijado; permitiendo con tal negligencia que imperara, durante el transcurso de dicha estación, la deseada luz del día sobre la ignominiosa oscuridad. Y tan conmovido quedó por entonces el joven destino, mudo testigo de aquel primer encuentro, que aún en la actualidad se afana en que perdure la eterna complicidad de aquel singular romance, que estuvo llamado a sucederse desde el principio de los tiempos.


6 comentarios:

dafd dijo...

Yo te confieso que eres un auténtico misterio. Tienes estilos tan variados, incluso antitéticos, que a veces pienso que te desdoblas.

Ángel Vela (palabras) dijo...

Confesiones de madrugada, ejeje :P

Alagado quedo por tus palabras, coleguilla ;)

Una de mis maximas es meterme en la piel de los personajes o ser veraz con el enfoque y el entorno. Tienes que intentar creertelo tú para que el lector se lo crea, o cuando menos se meta en la historia.

Aun así te confieso que tengo varias espinitas clavadas con algún que otro genero o tipo de prosa. Supongo que será cuestión de tiempo y de ganas. Ahora me apetece escribir narrativa general, o jugar con la hibridación de generos.

A ver si termino con el que estoy, y si tienes curiosidad te lo paso. Creo que puede quedar una historia muy simpatica. Al menos estoy muy contento con el arranque ;)

Un abrazo. Nos leemos.

carlos de la parra dijo...

Esto último,y sin ganas de ofender,me parece excesivo en adjetivos y en descripciones.
La más de las veces menos es más.
¿Porqué no decir llanamente y por el camino más corto lo que quieres decir?
Hasta el mismo Hemingway,dijo que sin ver el título el podría saber que un libro provenía de un autor ruso porque había gastado tres páginas para decirnos que alguien se tiró un pedo.
Y no niego que existe la elegancia en el fraseo,como en algún tango que dice "y el destino me hizo una mueca siniestra",pero ante todo somos comunicadores y nuestro mensaje debe pasarle claro a todo tipo de lector,a menos que quieras sólo escribir para eruditos y académicos,¿O no?

Eva Batista López dijo...

Pues a mí me ha parecido precioso, muy emotivo y sugerente. "Plas plas"

Ángel Vela (palabras) dijo...

Decirte, Carlos que el texto es bastante antiguo, y si es un poco excesivo. Ya no suelo escrbir así. Creo que sinceramente que se puede alcanzar el mismo efecto o mejor de otra forma. De ahí mi comentario a Dafd sobre la poda y el pulido. Seguramente si lo reescribiera se quedaría en poco más de la mitad.
Por otro lado me encantan los autores rusos, ejejeje.
Y si somos comuncadores,pero no creo que debamos adaptarnos al publico, o a según que publico. Supongo que cada sitio tiene su aquél, pero por aquí hay muchos lectores que quieren algo tan simple y tan directo que se limitan a leer literatura infantil o juvenil. Yo soy de los que tuve que amoldarme, en parte por mí en parte por la gente, pero quiero pensar que hay un tope.

Por otro lado, como tengo claro que no me voy a ganar la vida con esto, para mí una de las maximas es disfrutar y escribir textos de los que me sienta orgulloso, y sé que si tuviera que regirme por el gusto general no escribiría más de uno.
Perdón por la parrafada,ejeje

Un abrazo, Carlos. Nos leemos.

Ángel Vela (palabras) dijo...

Contento de que te guste, Pil. Pero tú no eres objetiva. Que soy tu padre, por Dios, ejeje :P


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Curriculum literario

Nacido en Sevilla, en 1976. Miembro fundador del colectivo literario "Sevilla escribe", tertulia, taller y blog comunal. He publicado relatos, reseñas y algun que otro articulo en revistas virtuales y portales literarios (Ngc3660, Sedice, Ocio Joven, Ocio Zero, Prosófagos, Fantasia Epica, Yolie. com y La biblioteca fosca).

Además de colaborar con las actividades del taller y en algún que otro foro o revista literaria, estaba escribiendo una novela de corte medieval por entregas en un blog que a día de hoy está en barbecho: "Tortuosos senderos de fe" (elegida blognovela de oro de otoño y de invierno 2009, por los pobladores de blognovelas. com). Colaboro eventualmente en el portal literario Ocio zero como columnista.

*Ganador del "XIII Certamen literario de declaraciones de amor de Paradas" (2009) con Amor nefando”


*Ganador del "VIII Concurso de cartas de amor y desamor de Gines” (2009), con “¿En verdad crees que me es del todo ajeno?”

*Semifinalista del “V Certamen de Cartas y Poemas de Amor Rumayquiya (2010) con "Deseando amar", que pasó a formar parte del libro "Catorce de Febrero" .

* Mis microrelatos: "Historias", "Genaro" y "2046", fueron seleccionados para formar parte de la ecoagenda del 2011 de la Consejería de medio ambiente.

* Semifinalista del "VI Certamen de Cartas y Poemas de Amor Rumayquiya" (2011) con "Para el papá de Laurita", que pasó a formar parte del libro "Besos de acíbar y miel".
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